Puesto que una VPN cifra todo tu tráfico de internet, es normal que cualquier VPN reduzca la velocidad de conexión. Sin embargo, las mejores VPN apenas reducen la velocidad. Si eliges una VPN de primer nivel y tu conexión parece más lenta de lo normal, quizá te hayas conectado a un servidor saturado, aunque no supone un problema, ya que basta con desconectarse y conectarse a otro servidor.
Muchos ISP (Proveedores de Servicios de Internet) limitan el ancho de banda o reducen la velocidad de conexión según tu actividad en internet.
Al usar una VPN, tu actividad quedará oculta ante tu ISP, con lo que evitarás la limitación del ancho de banda.
Si buscas una velocidad ultrarrápida, elige ExpressVPN, que es la VPN más rápida que hemos probado, gracias a su avanzada tecnología.